Hola, soy el asistente de {empresa}. Te leo y te paso con una persona en menos de 10 minutos. Si prefieres, cuéntame ya qué necesitas y adelantamos trabajo.
Cuándo: Horario laboral, primer mensaje de un contacto nuevo.
Listos para copiar y pegar, ordenados por el momento en que se disparan.
Con {llaves}
donde tienes que poner lo tuyo.
Y con una advertencia que no vas a encontrar en los artículos escritos antes de octubre: ahora cada respuesta automática puede costarte dinero. Eso cambia cómo conviene escribirlas.
Los mensajes de texto libre dentro de la ventana fueron gratuitos hasta el 1 de octubre de 2026; desde esa fecha se cobran a la misma tarifa que utilidad en cada mercado.
Meta no cobra los primeros 1.000 mensajes de servicio al mes por cada número, y factura a partir de ahí. Cómo funciona esa bolsa.
Qué significa en la práctica: una cadena de tres respuestas automáticas donde cabía una ya no es solo pesada para quien la recibe. Se factura tres veces. Por eso los ejemplos de abajo son cortos y por eso varios llevan una nota de «ojo».
Se dispara con el primer mensaje de alguien que nunca te había escrito. Su único trabajo es que la persona sepa que ha llegado al sitio correcto y cuándo le van a contestar.
Hola, soy el asistente de {empresa}. Te leo y te paso con una persona en menos de 10 minutos. Si prefieres, cuéntame ya qué necesitas y adelantamos trabajo.
Cuándo: Horario laboral, primer mensaje de un contacto nuevo.
Hola 👋 Gracias por escribir a {empresa}. Para ayudarte más rápido: ¿es sobre un pedido que ya has hecho o sobre algo que quieres contratar?
Cuándo: Cuando tienes dos flujos muy distintos y conviene separarlos desde el principio.
Ojo: Una pregunta, no tres. Cada respuesta suya reabre la ventana, pero cada mensaje tuyo cuenta.
Hola, aquí {empresa}. Estamos con una persona delante, pero no te perdemos: te escribimos en cuanto quede libre, hoy mismo.
Cuándo: Equipos pequeños donde nadie está pendiente del chat todo el día.
Ojo: Si dices «hoy mismo», que sea verdad. Una promesa incumplida en WhatsApp se nota mucho más que en un correo.
Bienvenido a {empresa}. Puedes escribirme en cualquier momento: si es fuera de horario, te contesto a primera hora del día siguiente.
Cuándo: Negocios con mucho mensaje nocturno: restauración, salud, servicios técnicos.
El error clásico es decir «estamos cerrados» y nada más. Quien escribe a las once de la noche no necesita que le digas la hora: necesita saber cuándo le vas a responder y qué puede hacer mientras tanto.
Gracias por escribir. Ahora mismo no hay nadie en el chat. Te respondemos mañana a partir de las 9:00. Si es urgente, llama al {telefono}.
Cuándo: La respuesta por defecto de casi cualquier negocio.
Ojo: Pon la hora real de apertura, no «en horario comercial». Es la diferencia entre esperar tranquilo y escribir a la competencia.
Hemos cerrado por hoy. Te leemos mañana de 9:00 a 18:00. Si quieres dejarlo todo listo, mándame ya tu consulta y lo primero que haremos será contestarte.
Cuándo: Cuando quieres que la persona deje el contexto escrito antes de irse.
Estamos cerrados hasta el {fecha}. Si es sobre un pedido en curso, escribe tu número de pedido y lo revisamos nada más volver.
Cuándo: Vacaciones, puentes o cierres por temporada.
Ojo: Acuérdate de desactivarlo. Un «cerrados hasta el 7 de enero» en marzo dice mucho de una empresa.
Nuestro horario es de lunes a viernes, de 9:00 a 18:00. Fuera de ese horario nadie lee este chat, pero tu mensaje no se pierde: lo vemos al abrir.
Cuándo: Fines de semana, cuando no hay guardia.
La espera molesta menos si se sabe cuánto dura. Estos mensajes existen para que nadie se quede mirando un chat mudo.
Te hemos leído. Hay algunas conversaciones por delante de la tuya: calculamos unos 15 minutos. No hace falta que escribas otra vez, no te vamos a perder.
Cuándo: Picos de mensajes: campañas, horas punta, incidencias.
Ojo: El «no hace falta que escribas otra vez» ahorra mensajes de verdad, y ahora los mensajes cuestan.
Estoy mirando tu caso. Dame un par de minutos y te digo algo concreto.
Cuándo: Lo manda un agente humano antes de ponerse a buscar. Evita el silencio incómodo.
Seguimos con tu consulta. Está en manos de {departamento} y te damos respuesta antes de las {hora}.
Cuándo: Casos que se alargan más de un día.
Ojo: Si pasa de 24 horas desde su último mensaje, esto ya necesita plantilla aprobada y tiene coste de marketing o utilidad.
Aquí está el ahorro real. Si cuatro de cada diez mensajes preguntan lo mismo, resolverlos sin una persona delante es lo que cambia la cuenta de resultados.
Nuestros precios dependen del volumen. Te los paso en un minuto: ¿cuántos mensajes envías al mes, más o menos?
Cuándo: La pregunta de precio, que es la más frecuente en casi todos los sectores.
Ojo: Contestar con una pregunta cualifica. Contestar con una tarifa cierra la conversación.
Estamos en {direccion}. Aquí tienes cómo llegar: {enlace_mapa}. Abrimos de {horario}.
Cuándo: Negocios con local. Resuelve ubicación y horario de una vez.
Ojo: Un mensaje con las dos cosas, no dos mensajes. Cada uno cuenta.
Los envíos a península salen en 24-48 h laborables. Si ya has comprado, mándame tu número de pedido y te digo exactamente dónde está el tuyo.
Cuándo: Comercio electrónico. Responde lo general y abre la puerta a lo concreto.
Sí, trabajamos con {servicio}. Lo normal es empezar con una llamada de 15 minutos para ver si encaja. ¿Te viene bien esta semana?
Cuándo: Servicios profesionales, donde la venta no se cierra por chat.
Puedes cancelar cuando quieras desde tu cuenta, sin permanencia. Si prefieres que lo hagamos nosotros, dime y lo gestiono yo.
Cuándo: Suscripciones. Responder bien a esto evita reclamaciones y malas reseñas.
El momento más delicado de toda la conversación. Si se hace mal, la persona repite desde cero lo que ya había contado, y eso es justo lo que la enfada.
Esto lo ve mejor una persona del equipo. Te paso con {nombre}, que ya tiene todo lo que me has contado. Un momento.
Cuándo: Salto a humano dentro del horario.
Ojo: El «ya tiene todo lo que me has contado» solo se puede escribir si es verdad. Si tu agente no ve el historial, no lo prometas.
No quiero darte una respuesta a medias con esto. Lo miramos bien y te escribimos hoy antes de las {hora}.
Cuándo: Cuando el bot detecta que no es capaz y no hay nadie libre ahora mismo.
Entiendo que esto te ha causado un problema y prefiero que lo vea {nombre} directamente. Le paso la conversación ahora.
Cuándo: Cuando el mensaje trae una queja. El bot no debe insistir.
Ojo: Detecta el enfado y sal del paso. Un asistente que sigue preguntando a alguien molesto multiplica el problema.
Nadie acierta el 100 %. Lo que distingue a un buen asistente es qué hace cuando falla, y la regla es no fallar dos veces seguidas.
Perdona, no te he entendido bien. ¿Me lo puedes decir con otras palabras? Si prefieres, te paso con una persona y listo.
Cuándo: Primer fallo. Siempre con la salida a humano a la vista.
Ojo: Al segundo fallo seguido, derivar sin preguntar. Insistir una tercera vez es lo que hace que la gente odie los bots.
Esto se me escapa. Te paso con alguien del equipo que te lo resuelve mejor que yo.
Cuándo: Segundo fallo. Sin más preguntas.
No puedo ayudarte con eso por aquí, pero sí puedo pasarte con quien sí. ¿Te va bien?
Cuándo: Peticiones fuera del alcance del asistente.
Cerrar bien sirve para dos cosas: que la persona sepa que el tema está terminado, y que tu equipo pueda archivar sin dudar si quedaba algo pendiente.
Lo dejamos resuelto entonces. Si te surge cualquier cosa, escríbeme por aquí mismo. ¡Buen día!
Cuándo: Cierre normal después de resolver.
Te dejo tranquilo por ahora. Tu caso queda registrado con el número {referencia}, por si lo necesitas más adelante.
Cuándo: Casos que podrían reabrirse: garantías, incidencias, reclamaciones.
Veo que ya está resuelto. Cierro la conversación, pero sigue abierta para ti: responde a este mensaje cuando quieras.
Cuándo: Cierre automático por inactividad.
Ojo: Ojo con cerrar demasiado pronto. Un cierre a los diez minutos de silencio molesta a quien se levantó a por un café.
Los ejemplos de arriba las cumplen todas. Si escribes los tuyos, estas son las que marcan la diferencia entre una respuesta automática que ayuda y una que irrita.
Una hora concreta, nunca «pronto»
«Te respondemos pronto» no significa nada. «Mañana a partir de las 9:00» sí, y no cuesta más escribirlo.
Un mensaje, no tres
Si dos caben en uno sin quedar ilegibles, van en uno. Desde octubre cada mensaje cuenta contra tu bolsa mensual.
Siempre una salida a humano
La persona tiene que poder escapar del asistente en cualquier momento. Un bot sin salida es una reclamación esperando a ocurrir.
No preguntes lo que ya sabes
Si tu CRM tiene su nombre y su último pedido, usarlos. Preguntar datos que ya tienes es la forma más rápida de parecer una empresa desordenada.
Rendirse a la segunda, no a la quinta
Dos intentos fallidos de entender y se deriva. Insistir una tercera vez es lo que hace que la gente odie los chatbots.
Revisarlas cada pocos meses
Los horarios cambian, los teléfonos cambian y las vacaciones terminan. Un «cerrados hasta el 7 de enero» en marzo dice mucho de una empresa.
Ya no del todo. Los mensajes de texto libre dentro de la ventana fueron gratuitos hasta el 1 de octubre de 2026; desde esa fecha se cobran a la misma tarifa que utilidad en cada mercado. Meta no cobra los primeros 1.000 mensajes de servicio al mes por cada número, y a partir de ahí se factura. Para un negocio pequeño esa bolsa suele bastar; para uno con volumen, la forma de escribir las respuestas pasa a notarse en la factura.
Uno. Dos como mucho, y solo si el segundo aporta algo que el primero no podía. Antes encadenar tres mensajes solo era pesado; desde que se cobran, cada uno cuenta contra tu bolsa. La regla práctica: si dos mensajes caben en uno sin quedar ilegibles, van en uno.
No, mientras respondas dentro de la ventana de 24 horas que abre el mensaje de la persona. Ahí puedes escribir texto libre. La aprobación de plantillas hace falta para iniciar tú la conversación o para contestar cuando esa ventana ya se ha cerrado.
Ya no puedes enviar texto libre: necesitas una plantilla aprobada, y esa plantilla se cobra según su categoría y el país. Es la razón por la que conviene que la primera respuesta automática salga rápido, mientras la ventana está abierta.
Sí. WhatsApp admite negrita, cursiva y emojis, y en este canal ayudan a que un mensaje se lea de un vistazo. Con medida: un emoji al principio orienta, cinco parecen spam.
Decir «te respondemos pronto». No significa nada y no tranquiliza a nadie. Poner una hora concreta —«mañana a partir de las 9:00»— cambia por completo la sensación de quien espera, y no cuesta más escribirlo.
Sí, si ese dato está en tu CRM. Conviene tener preparado qué pasa cuando falta: un mensaje que empieza por «Hola ,» con la coma suelta da peor impresión que uno sin nombre.
Estos mensajes son el primer nivel. El salto está en que el asistente entienda lo que le preguntan y conteste con tus datos reales, no con un texto fijo.